¿Es la primera vez que visitarás Corea del Sur? Ya sea por turismo o trabajo conocer qué cosas son mal vistas en este país no viene nada mal.

1.- No todos los asientos vacíos están disponibles

Estás en el metro y ves que todos los asientos están llenos, de pronto te das cuenta que uno en particular está vacío, pero a diferencia del resto este es de otro color y la gente ni lo mira. Te sugiero que lo sigas dejando así a menos que quieras un gran regaño de una persona mayor. Recuerdo que en el metro una vez una joven estaba sentada en los asientos de tercera edad porque no había más asientos disponibles, un anciano no dudó en llamarle la atención y fue obligada a ponerse de pie. Estos asientos solo los pueden utilizar las mujeres embarazadas o las personas de la tercera edad.

2.- Sonarse la nariz en la mesa

Seamos honestos, ver a alguien en la mesa sonarse la nariz no es un espectáculo agradable ¿verdad? Esto en Corea del Sur muestra la falta de higiene ya que después de sonarse la nariz tus manos estarán llenas de gérmenes. Al comer acompañado de gente lo mejor es excusarse para ir al baño.

3.- Saludar y recibir con las dos manos

En Corea, esto es visto como un gesto muy importante en términos de dar y recibir. Si saludas a alguien con tu mano izquierda o recibes algo que te están dando sólo con una mano se considerará grosero. Lo mejor es siempre con las dos manos para dar o recibir cosas, así como para saludar.

4.- El uso de zapatos en casa ajena

Los coreanos pasan mucho tiempo haciendo la limpieza de sus pisos ya que sus actividades dentro del hogar están generalmente centradas alrededor de la planta. Por lo general, las mesas de comedor son muy bajas y la cena se come al sentarse en el suelo. Incluso hoy en día, la mayoría de la gente duerme en el suelo, por lo que es importante mantenerlo higiénico y limpio. Por eso cuando seas invitado a una casa coreana asegúrate de llevar unas medias limpias y dejar tus zapatos en la entrada.

5.- Levantarse y dejar la mesa

Si terminas tu comida temprano me temo que podrías tener que esperar hasta que todo el mundo haga lo mismo antes de levantarte de la mesa. Si terminas pronto puedes dar la impresión a los demás que estás esperando a que ellos terminen, por lo que van a comer más rápido. Para evitar este malentendido trata de mantener un ritmo similar a las personas que comparten la mesa contigo. Pero, si has mantenido un ritmo constante y terminaste antes de comer, coloca los palillos y la cuchara sobre la mesa y espera a que la persona mayor dé permiso para levantarse de la mesa.